Una vacuna contra la malaria podría proteger a la mitad de niños expuestos

Tres dosis de RTS,S reducen de un 47% a un 56% el riesgo de los menores, según 'New England Journal of Medicine'

El equipo del epidemiólogo del español Pedro Alonso realizó las investigaciones durante la última década


El doctor Pedro Alonso, vacunando en el hospital de Mozambique. HOSPITAL CLÍNIC

Una vacuna que podría proteger a la mitad de los niños expuestos a la malaria ha pasado un hito crítico en su desarrollo con las pruebas clínicas en África, según un informe hecho público este martes por la revista New England Journal of Medicine.

Los primeros resultados del ensayo clínico de fase 3 de la vacuna denominada RTS,S muestran que protege en gran medida a los niños africanos frente a la malaria clínica y grave. El ensayo, realizado en 11 centros de investigación repartidos en siete países del África subsahariana, ha mostrado que tres dosis de RTS,S reducen un 56% el riesgo de que los niños sufran malaria y un 47% en el caso de la malaria grave, según el informe.

"Se trata de una gran noticia, pero es fundamental mantener la investigación y el desarrollo de nuevas herramientas para luchar contra la enfermedad", ha dicho Pedro Alonso un epidemiólogo español cuyo equipo realizó las investigaciones durante la última década. Las investigaciones fueron llevadas a cabo en el Centro de Investigación de Salud de Manhiça (CISM) de Mozambique y el Centro de Investigación en Salud Internacional de Barcelona (CRESIB) perteneciente al Hospital Clínic de Barcelona y a la Universidad de Barcelona.

Dos décadas de investigaciones

Los investigadores en todo el mundo han buscado durante más de dos décadas una vacuna contra la malaria, una enfermedad a la que está expuesta la mitad de la humanidad y por la que mueren cada año más de un millón de personas, en su mayoría niños menores de cinco años de edad en África al sur del Sahara.

Los resultados de la fase 2 de la vacuna se publicaron en el 2004 y los nuevos datos confirman las conclusiones anteriores sobre seguridad y eficacia, ha indicado en una conferencia de prensa Tsiri Agbenyega, de la Universidad de Ciencia y Tecnología de Ghana. Los resultados de la tercera fase implican la prevención de decenas de miles de casos de malaria, ha añadido Agbenyega en una teleconferencia auspiciada en Seattle (EEUU) por la Fundación Bill y Melinda Gates.

Regina Rabinovich, directora del programa de enfermedades infecciosas en la Fundación Gates que aportó fondos clave para la iniciativa de la vacuna contra la malaria, señaló que no es claro que una eficacia del 47% haga de ésta una vacuna lista para la comercialización. Andrew Witty, ejecutivo principal de la firma farmacéutica GlaxoSmithKline asociada al desarrollo de la vacuna, ha dicho que durante décadas muchos expertos en sanidad han creído que era imposible la inmunización contra una infección parasitaria.

Bajo coste

"Estamos acostumbrados a ver vacunas que tienen una eficacia del 98% al 99% contra las enfermedades comunes en Occidente", ha añadido el empresario. "Pero es importante que no nos fijemos solo en los porcentajes, sino también en el impacto potencial absoluto de la vacuna", ha agregado. "Obviamente, seguiremos trabajando para mejorar la eficacia de la vacuna pero éste es un buen comienzo", ha dicho.

La vacuna la desarrolla la firma GSK y el año próximo se conocerán los resultados de una prueba con niños de 6 a 12 semanas, una información muy esperada por las autoridades sanitarias que preferirían inmunizar a los infantes cuando reciben las primeras vacunas. Witty dijo que GSK explora la producción y distribución de la vacuna al coste más bajo posible, y que su compañía se ha comprometido a venderla a un precio igual al costo de producción más un cinco por ciento. Esa ganancia se reinvertirá en la investigación de la malaria.