Prisión perpétua y penas de hasta 25 años de cárcel para los represores de la última dictadura argentina

Alrededor de 5.000 personas, la mayoría arrojadas al mar o desaparecidas, pasaron por la Escuela Mecánica de la Armada (ESMA)


ABEL GILBERT / Buenos Aires


El exteniente Alfredo Astiz, condenado a cadena perpétua.

El tribunal número cinco de la ciudad de Buenos Aires, integrado por los jueces Daniel Obligado, Ricardo Farías y Germán Castelli, ha condenado a prisión perpetua y a entre 18 y 25 años de cárcel a 18 oficiales de la Marina por los delitos cometidos en la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), el principal campo de concentración que funcionó en la capital argentina durante la última dictadura militar (1976-83).

Entre los que han recibido la máxima pena se encuentran dos de los símbolos más tenebrosos de la represión, el excapitán Jorge Tigre Acosta y el exteniente Alfredo Astiz. El primero era uno de los jefes de los grupos que salían a las calles a secuestrar y luego torturar argentinos, por lo general indefensos. Astiz fue responsable del secuestro de la primera dirección de Madres de Plaza de Mayo, así como de las monjas francesas Alice Domon y Leonie Duquet, cuyos restos se encontraron años atrás. También se lo involucra en el asesinato de la adolescente sueca Dagmar Hagelin. Ricardo Cavallo, extraditado de España, también fue condenado.

Por la ESMA pasaron unas 5.000 personas, y la mayoría fue asesinada o pasó a formar parte de la lista de desaparecidos. Para el tribunal, allí se cometieron "crímenes de lesa humanidad".

Veintidos meses de audiencias

El juicio ha llegado a su fin después de 22 meses de audiencias en las que han declarado unos 250 testigos por casos de secuestros, torturas y desapariciones de 86 víctimas. La causa sobre la ESMA continuará con otros siete procesos. En lo que respecta al primero, la Fiscalía había pedido condenas de prisión perpetua, sin opción a libertad condicional, para Astiz y otros 13 exmarinos. Para los otros reclamó 25 años de cárcel, en prisión común.

La de la ESMA es una de las grandes causas reabiertas desde que el Congreso derogó en el 2003 las leyes de impunidad. En los últimos cinco años fueron condenados 244 represores. Existen otros 13 juicios en curso y diez más tienen fecha de inicio. Hay 802 militares y policías bajo proceso.

Lagrimas tras conocerse la sentencia

Pero la causa de la ESMA, al igual que ocurrió con el Primer Cuerpo de Ejército, tiene una importancia política y simbólica mayor, porque hubo que enfrentar numerosos escollos judiciales para llevarla adelante y, también, por la cantidad de hechos trágicos y emblemáticos que tuvieron lugar en ese campo de concentración. Entre ellos, la muerte de Rodolfo Walsh, periodista y uno de los cuentistas más importantes de la segunda mitad de siglo.

"Por primera vez hubo testimonios que contaron con más detalle lo ocurrido en la última casa en la que vivió mi padre, que quedó completamente destruida, donde robaron su último cuento y que actualmente está ocupada por una familia de un policía retirado", dijo su hija, la exdiputada Patricia Walsh.

La sentencia fue esperada con expectativa en las puertas del tribunal por hijos de desaparecidos, familiares y amigos de las víctimas. Al conocerse el veredictos, muchos no pudieron contener el llanto.