DIA DE LA GENTE MAYOR. Llegar a viejo

El 14 de diciembre de 1990 la ONU designó el 1 de octubre como Día Internacional de las Personas de Edad.

A medida que nos hacemos mayores vamos comprendiendo mejor a nuestros mayores,al tiempo que nosotros tambien vamos cumpliendo años.

Cada día vemos mas lejanos los tiempos de nuestra juventud y mas cercanos los de la dependencia.

En las sociedades antiguas se respetaba y se valoraba a las personas mayores; se les requería su experiencia y se les otorgaba un lugar de privilegio en la comunidad.

En nuestros tiempos sucede todo lo contrario; los ignoramos, los relegamos y nos molestan.

Los días internacionales apenas sirven para nada, pero al menos nos recuerdan los problemas y nos hacen reflexionar.

Como en tantos temas de la vida Serrat encontró las palabras justas para describir a las personas que nos lo dieron todo y hoy son ignorados:

Llegar a viejo
Joan Manuel Serrat

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Si se llevasen el miedo
y nos dejasen lo bailado
para enfrentar el presente.

Si se llegase entrenado
y con ánimos suficientes.

Y después de darlo todo
-en justa correspondencia-
todo estuviese pagado
y el carné de jubilado
abriese todas las puertas.

Quizás llegar a viejo
sería más llevadero,
más confortable
más duradero.

Si el ayer no se olvidase tan aprisa.
Si tuviesen más cuidado en donde pisan.

Si se viviese entre amigos
que al menos de vez en cuando
pasasen una pelota.

Si el cansancio y la derrota
no supiesen tan amargo.
Si fuesen poniendo luces
en el camino, a medida
que el corazón se acobarda
y los ángeles de la guarda
diesen señales de vida.
Quizás llegar a viejo
sería más razonable,
más apacible
más transitable.

Si la veterana fuese un grado.
Si no se llegase huérfano a ese trago.

Si tuviese más ventajas
y menos inconvenientes.

Si el alma se apasionase,
el cuerpo se alborotase
y las piernas respondiesen.

Y del pedazo de cielo
reservado para cuando
toca entregar el equipo,
repartiesen anticipos
a los más necesitados.

Quizás llegar a viejo
sería todo un progreso,
un buen remate
un final con beso.

En lugar de arrinconarlos en la historia
convertidos en fantasmas con memoria.

Si no estuviese tan oscuro
a la vuelta de la esquina.

O simplemente si todos
entendiésemos que todos
llevamos un viejo encima.