Sorprendente material para enfriar tejados en verano y calentarlos en invierno

Acondicionamiento. Ciencia de los materiales

En zonas del mundo donde el calor y el frío se alternan según la estación del año, es difícil escoger el mejor recubrimiento para los tejados de los edificios. Por ejemplo, pintar de blanco el tejado de un edificio permite que se refleje mejor la luz solar, reduciendo los gastos del aire acondicionado durante el verano, pero incrementa los gastos de calefacción en invierno.


Pintar el tejado de color negro, hace que absorba más luz solar, lo que reduce los costos de calefacción en invierno pero aumenta los del aire acondicionado en verano.

Alternar entre ambos colores a conveniencia no era una opción viable, hasta ahora. Recientemente, un equipo de científicos ha desarrollado una cubierta "inteligente" para los tejados, hecha, entre otros materiales, del aceite que, tras haberlo usado para cocinar, se desecha en los restaurantes de comida rápida.

Esta cubierta puede cambiar de función automáticamente, reflejando o absorbiendo calor solar, cuando la temperatura ambiente sobrepasa un punto predeterminado que puede ajustarse al clima local. Los tejados cubiertos con este material reflejarían la abrazadora luz solar veraniega y reducirían el consumo energético de los sistemas de aire acondicionado.

Con la llegada del tiempo frío, la capa cambiaría su función y pasaría a absorber el calor para ayudar a calentar el interior del edificio.

Este es uno de los materiales de recubrimiento de tejados más innovadores y prácticos desarrollados hasta la fecha. Este material inteligente podría reducir tanto los costos de calefacción como los de refrigeración en respuesta al ambiente externo, algo fuera del alcance de un tejado tradicional. Permitiría ahorrar combustible y electricidad, y reduciría las emanaciones de compuestos orgánicos volátiles de otros materiales basados en el petróleo y usados en tejados.

Además, daría un nuevo uso a millones de litros de aceite desechados después de su uso para cocinar. Al producir el material, se procesa el aceite de cocina desechado, en un polímero líquido que se endurece en forma de plástico después de su aplicación. A diferencia del aceite de cocina de desecho sin tratar, que puede oler a comida, el polímero resultante es casi inoloro. Además, no es inflamable ni tóxico, y puede aplicarse a virtualmente cualquier tipo de tejado.

Ben Wen, jefe del proyecto de investigación y vicepresidente de la empresa United Environment & Energy LLC en Horseheads, Nueva York, espera que la cubierta hecha de este material dure muchos años y pueda volverse a aplicar con facilidad cuando se desgaste. Si las pruebas adicionales continúan dando buenos resultados, él estima que el nuevo material podría estar listo para su uso comercial dentro de tres años.