La perseverancia como virtud y valor humano, enseñada a los hijos y a la familia



La perseverancia como virtud y valor humano, significa mantenerse firme y constante en la prosecución de objetivos, opiniones o actitudes autopropuestas y empezadas, para poder llegar al final y obtener los resultados previstos, que siempre llenan de satisfacción por alcanzarlos.


Empieza con la firme decisión de hacer algo, aunque no se tenga ganas de hacerlo, ni placer en obtenerlo y continua mientras se hace hasta el final.

La perseverancia está soportada y acompañada de las virtudes de: Voluntad, disciplina, orden, constancia, persistencia, resistencia, insistencia, entereza, tenacidad, empeño, tesón, obstinación, asiduidad, persistencia, inteligencia práctica, etc. Incluso en los momentos más difíciles, para así poder esperar a las oportunidades.

Los enemigos de la perseverancia son: Pereza, abandono, negligencia, despreocupación, desidia, desinterés, dejadez, titubeo, indeterminación, inconstancia, molicie o blandura, desaliento, ausencia de metas claras etc. La terquedad, al obstinarse en no ceder o cambiar la decisión, cuando lo razonable sea hacerlo.

Si no se practica la virtud de la perseverancia, será muy difícil cumplir los objetivos propuestos, para cualquiera de las actividades personales, económicas, sociales o profesionales, por mucho que se hayan estudiado, programado y establecidos controles de seguimiento. Empezar a circular por la avenida propuesta, ya es difícil, continuar en ella manteniéndose hasta el final propuesto, es mucho más todavía. En esa avenida suelen salir otros senderos, que parecen atajos muy tentadores, cuyo objetivo es alejarnos de la avenida principal. Ahí es donde entra la práctica de la virtud de la perseverancia y las otras virtudes que la soportan.

El verdadero problema para no perseverar, en el cumplimiento de las metas elegidas, empieza cuando se asume que el problema de perseverar, es de otros y para otras cosas, y no de uno.

15 Ocasiones donde practicar la perseverancia: Algunos dirán que la virtud de la perseverancia, suena a temas religiosos, pero no es cierto, ya que es también aplicable para seguir y no abandonar, en las principales e importantes cosas de la vida, por ejemplo:

1. En el amor a la familia. Practicando los padres, por medio del ejemplo, las virtudes y valores humanos, para poder enseñar a sus hijos a perfeccionarse a si mismo, a perseverar en esa mejora y a intentar que lo hagan los demás, aunque nada más sea, por aflorarles el deseo de emulación, cuando vean los esfuerzos realizados y los logros conseguidos.

2. En el mantenimiento de la amistad, aunque hubiera algunos fallos o malos entendimientos, casi siempre de posible arreglo.

3. En el matrimonio hasta conseguir que sean duraderos, felices y fructíferos.

4. En el trabajo. Intentando hacerlo cada vez mejor y si es necesario, recorriendo una milla de más de lo que ha cobrado.

5. En la búsqueda de nuevos trabajos, enviando la cantidad de solicitudes que sean necesarias, hasta conseguir los objetivos.

6. En la educación de los hijos, desde la cuna hasta la tumba, incluso aunque ya se hayan independizado.

7. En la lucha por intentar alcanzar los objetivos propuestos, profesionales y sociales pues las grandes ideas y los éxitos, llegan cuando se persevera en su consecución, cumpliendo unos buenos y bien estudiados propósitos.

8. En la práctica de la religión hasta alcanzar la paz interior y el conocimiento, el hábito y el ejercicio duradero, permanente de las virtudes y valores humanos.

9. En la salud. Siendo perseverantes, para no interrumpir el tratamiento recomendado por los médicos, incluso cunado parezca que no hay mejoras, principalmente en las sesiones de rehabilitación, aunque creamos que no avanzamos lo prometido, ni lo deseado.

10. En las ideas políticas rectas, honradas, morales y beneficiosas para todos, no dejándose llevar por falsos profetas o demagogos, que proponen cosas casi siempre inalcanzables.

11. En los deportes. Los entrenamientos para los deportistas, suelen ser aburridos por repetitivos, pero perseverando en ellos, es la única manera de lograr los triunfos o acercarse a ellos y por lo menos hacerlo bien.

12. En los escritores, la perseverancia, comienza cuando se pegan los dedos a la computadora, las posaderas a la silla y se empieza a sudar frío, hasta que llegan las ideas.

13. En los estudios. El repaso continuo de las lecciones más difíciles y aburridas, supondrá un buen ejemplo de la perseverancia y evitará la deserción escolar.

14. En los objetivos familiares de ahorro, educación, relaciones, formación, etc. que aunque pudieran parecer muy pocos, es una forma imprescindible de practicar la perseverancia.

15. En los programas personales de mantenimiento de salud: Adelgazamiento, nutrición, ejercicios físicos, etc.


Vida Positiva

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