23 de abril. Día de Aragón

 

 

 Bandera de la Comunidad de Aragón.


El Día de Aragón se celebra todos los años el 23 de abril. Con este día se homenajea a San Jorge, santo patrón del Reino de Aragón desde el siglo XV.

El nombre de Aragón está documentado por primera vez durante la Alta Edad Media en el año 828, cuando un pequeño condado de origen franco, surgiría entre los ríos que llevan su nombre, el río Aragón, y su hermano el río Aragón Subordán.

 
Aquel Condado de Aragón se vería unido al Reino de Pamplona hasta 1035, y bajo su ala crecería hasta formar dote de García Sánchez III a la muerte del rey Sancho "El Mayor" de Pamplona, en un período caracterizado por la hegemonía musulmana en casi toda la Península Ibérica. Bajo el reinado de Ramiro I se ampliarían fronteras con la anexión de los condados de Sobrarbe y Ribagorza (año 1044), tras haber incorporado poblaciones de la comarca histórica de las Cinco Villas.

En 1076, a la muerte de Sancho IV el de Peñalén, Aragón incorpora a sus territorios parte del reino navarro mientras que Castilla hace lo propio con la zona occidental de los antiguos dominios de Sancho el Mayor. A través de los reinados de Sancho Ramírez de Aragón y Pedro I, el reino amplía sus fronteras al sur, establece fortalezas amenazantes sobre la capital de Zaragoza en El Castellar y Juslibol y toma Huesca, que pasa a ser la nueva capital.

Así se llega al reinado de Alfonso I "El Batallador" que conquistaría las tierras llanas del valle medio del Ebro para Aragón: Ejea, Valtierra, Calatayud, Tudela y Zaragoza, la capital de la Taifa de Saraqusta. A su muerte los nobles elegirían a su hermano Ramiro II "El Monje", que dejó su vida religiosa para asumir el cetro real y perpetuar la dinastía, lo que consiguió con la unión dinástica de la Casa de Aragón con la poseedora del Condado de Barcelona en 1137, año en que la unión de ambos patrimonios daría lugar a la Corona de Aragón y agregaría las fuerzas que a su vez harían posible las conquistas del Reino de Mallorca y el Reino de Valencia. La Corona de Aragón llegaría a ser la potencia hegemónica del Mediterráneo, controlando territorios tan importantes como Sicilia o Nápoles.

La leyenda posterior hacía a la monarquía aragonesa elegible y creó una frase de coronación del rey que se perpetuaría durante siglos:
Nos, que valemos tanto como vos os hazemos nuestro Rey y Señor, con tal que nos guardéis nuestros fueros y libertades, y si no, no.
El Justicia de Aragón
 
   
 Zaragoza, la capital politica, social y religiosa de Aragón. En la imágen el Rio Ebro y la Catedral de la Virgen del Pilar.