Barcelona aumenta el 60% la ayuda al Banc dels Aliments

Aporta 54.000 € extras de los descuentos a los trabajadores por las huelgas del 2010

ROSA MARI SANZ

Coinciden en afirmarlo las entidades sociales: la crisis está haciendo mella en sus proyectos por la caída de aportaciones tanto de empresas como de administraciones en un momento de alud de peticiones de ayuda. Pero también, dicen, está potenciando una corriente solidaria que se traduce en más voluntarios y más contribuciones individuales. Lo suscribió ayer el presidente de la Fundació Banc dels Aliments de Barcelona, Antoni Sansalvadó, quien, por un lado, recordó el aumento de personas que colaboran en esta oenegé, que ha pasado en un año de tener una plantilla de 68 a contar con 117 voluntarios, y, por otro, celebró la aportación extra de los 54.000 euros que el ayuntamiento les destina en concepto de los descuentos efectuados a sus empleados por la huelga de funcionarios de junio y la general de septiembre, tal y como acordaron los trabajadores.

El almacén del Banc dels Aliments, ayer.

Esta cantidad, sumada a la dotación por parte del Ayuntamiento de Barcelona de otros 86.000 euros para este año, lo cual supone un incremento del 60% de la aportación municipal con respecto a la del 2010, permitirá mejorar el proyecto que ha iniciado esta entidad para la distribución de productos fríos y congelados entre entidades. Una iniciativa que, subrayó Sansalvadó, tiene entre sus principales dificultades la de hacer llegar estos alimentos a las asociaciones (ya se benefician 60 de las 151 a las que atienden), por lo que el Banc dels Aliments es el que se encarga del reparto, a diferencia del resto de productos, que son recogidos por las entidades.

El incremento de la colaboración económica, como destacaron el alcalde Jordi Hereu y el teniente de alcalde de Acción Social, Ricard Gomà, tras una visita al almacén de la oenegé en la Zona Franca, va acompañado de un refuerzo en los planes de colaboración. Con ese fin, el consistorio trabaja en mejorar la eficacia de los protocolos de derivación entre los centros de servicios sociales, las entidades y el Banc del Aliments, de la misma manera que busca potenciar acuerdos con la red de mercados municipales con la puesta en marcha de una prueba piloto para recuperar y distribuir excedentes de los puestos.

En el 2010, esta fundación distribuyó en Barcelona 3.271 toneladas de alimentos, que llegaron a 43.295 personas, lo que supone cerca de un 40% más de usuarios que hace un par de años. Las previsiones no son optimistas: «Podemos vivir cambios de tendencias, pero los efectos sociales de la crisis permanecerán entre nosotros mucho tiempo. Nos esperan meses y años en los que deberá haber una respuesta [política] muy firme», afirmó Hereu.