Cómo comer sin engordar en Navidad

El dolor de estómago, el ardor, la acidez o incluso los vómitos son síntomas comúnes durante estas fechas


Las comilonas navideñas suelen dejarnos con unos kilos de más a la vuelta de enero.

Las comilonas navideñas suelen dejarnos con unos kilos de más a la vuelta de enero.

La Navidad altera la rutina profesional y familiar, pero sobre todo los hábitos alimenticios. De esta forma, de media los españoles volvemosmás gordos al trabajo en enero. El secretario de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN), el doctor Miguel Angel Rubio, ha recordado que las fiestas pueden representar una ganancia de entre dos y cuatro kilos de promedio.

El problema ha surgido en los últimos años, según ha explicado en una entrevista, ya que el periodo navideño no se acota sólo a los días específicos de Navidad. "Como media, dura un mes", porque "los productos típicos se consumen desde que aparecen en los supermercados"

Este abuso no tiene edad, "la subida del peso afectará en niños, en adultos y en ancianos". Además, recuerda que el problema viene al acabar las fiestas cuando uno trata de eliminar esos kilos de más, que "se ganan en 15 o 20 días pero pueden costar quitarse más de dos meses". "Uno se mete en la dinámica que coger peso en Navidad, pero también en Semana Santa y en verano. Llega un momento que estas subidas y bajadas pueden dejar de funcionar, y al final, solo se sube peso o se pierde nada más que la mitad", añade.

"Una tableta o un polvorón tiene como mínimo 100 calorías" La comida navideña no tiene valor calórico, porque suelen ser menús compuestos por pavo, besugo o mariscos. El problema, son los aperitivos y las bebidas que acompañan a la cena, además de los dulces propios de esta época. "Una tableta o un polvorón tiene como mínimo 100 calorías, por lo que si se digieren tres polvorones y dos trozos de turrón se puede ingerir unas 500 calorías de un modo fácil", explica.

Los empachos están presentes durante todas las fiestas. "Si tenemos dolor de estómago, pesadez, ardor, acidez e incluso vómitos, estamos ante los síntomas de un empacho", explica el director general de Anefp, aunque suele remitir que controlando la alimentación o, si es necesario, con los medicamentos adecuados. Aunque, como explica el doctor Rubio, el empacho puede producir problemas serios. "No será la primera vez que una sobre ingesta de alcohol provoca un cuadro clínico más grave", señala.

Además, recuerda que aquellas personas que tengan alteraciones de las grasas tienen que tener más cuidado con el consumo de alimentos, ya que "puede existir un aumento muy exagerado de lípidos en sangre que se pueden depositar donde no deben, o producir pancreatitis".

Cómo evitarlo

Para evitar que se produzcan estas molestias los expertos aconsejan comer despacio y masticar bien los alimentos, no comer en exceso, evitar abusar de las carnes y grasas y sustituirlas por verduras o alimentos ricos en fibras. Y, por supuesto, no abusar del alcohol y el tabaco.