"Los chicos son más nobles; nosotras, más competitivas"

Natalia Rodríguez, subcampeona mundial de atletismo y favorita en Barcelona 2010

LLUÍS AMIGUET

Tengo 31 años: con la edad pierdes músculo, pero ganas la madurez para administrar bien tus fuerzas. Soy de Tarragona. Separada; una hija, Guadalupe, de 2 añitos, que ya corretea por el tartán. Compito en los 1.500 de los Europeos de atletismo de Barcelona que empiezan hoy

Juraría al verla que su cuerpo no ha conocido el michelín.


Empecé a correr y a entrenarme - entonces era jugar-a los siete años, y tengo 31...

Así que no conoce la grasa.

Bueno, tal vez en el embarazo...

¿Engordó usted?


Tuve que adelgazar 20 kilos después de ser madre, hace ahora dos años.

He visto cómo la descalificaron en los Mundiales de Berlín del año pasado tras ganar la carrera...


...

¿Le pegó usted un codazo a la etíope Geleke Burka y la hizo caer?


No fue así.

¿Llegó usted a tocarla?


Lo que pasó es que empecé a adelantarla por el interior y, cuando ella vio que la superaba, instintivamente me cerró el paso. Entonces chocamos y ella cayó...

El público la abucheó a usted. ¿Por qué?


Porque yo llegaba más fuerte y el público siempre se pone del lado del más débil; y a ella se la veía más justa de fuerzas.

Ganó usted el Mundial, pero luego le quitaron la medalla... ¡Qué mal trago!

No es el primero. Ya había sufrido otro choque parecido, también muy duro, en los Europeos de atletismo júnior de Eslovenia.


¿También le cerraron el paso?


Las favoritas éramos una eslovena y yo, y en la última vuelta, cuando sonó la campana, la eslovena se pegó tanto a mí que nos caímos las dos y al final llegamos sexta y séptima.

¡Hay que ver cómo está la cancha...!


...

¿Para ir a verlas correr habrá que ponerse el casco?


No hará falta... Pero es que las chicas somos muy competitivas. Más que los chicos.

Eso me temía yo.


Los chicos en competición son más nobles.

¿Usted cree?

Es que es así. Entre tíos, las cosas suelen ser más limpias, sinceramente. Cuando pasa algo, los tíos son más nobles y lo dicen todo enseguida. En cambio, entre las tías queda un mal rollo ahí... que... ya... ya...


Este marzo no hubo choques y quedó usted subcampeona del mundo en Doha.


Sí.

¿Es verdad que los terceros están más contentos que los segundos?


Es verdad. Yo misma lo he comprobado en este último Mundial. Llegué la segunda y, hombre, si lo piensas fríamente, pues deberías estar muy contenta...

¡La segunda mujer más rápida del mundo en 1.500...! ¡Tremendo! ¡Del mundo!


Supongo que el problema es que el tercero se compara con el cuarto y por eso se siente bien, pero el segundo lo único que hace es pensar por qué no ha podido ser primero...


Los humanos somos así.


Yo, en vez de alegrarme de ser la segunda, no paraba de darle vueltas: "Si hubiera tenido unos metros, sólo unos pocos metros más de pista, ahora sería la campeona".


Aún es usted joven... ¿Es usted joven con 31 años para correr en un Mundial?


Hay campeonas cerca de los 40... ¡Y Ottey compite en estos Europeos a los 50!

¡Magnífico! ¡Una noticia estupenda! Y además la experiencia tiene que ayudar.

La verdad es que pierdes musculatura, es decir potencia, pero ganas autodominio.


Fundamental.


Es decisivo para no quemarte en las salidas.


¿En qué sentido?


Las jovencitas al sonar el disparo salen embaladísimas y por eso agotan las energías demasiado pronto.


¿A usted ya no le pasa?


No, y fíjese que cuando yo comencé, mi punto débil era el sprint de llegada, y ahora ese es precisamente mi punto fuerte.


Es que lleva veinte años entrenándose.


Es lo que le decía: a menudo no es tanto que el cuerpo del atleta sea demasiado viejo para competir; lo que pasa es que muchos atletas se queman mentalmente, aunque puedan seguir físicamente.

¿Por qué?


La dieta, los horarios estrictos, las rutinas...


¿Qué es lo que cansa más?


La dieta. Yo he tenido mucha suerte porque no soy de engordar, pero tengo compañeros atletas que tienen que hacer esfuerzos, y eso cansa con muchos años de disciplina.


Por ejemplo: ¿salir una noche o dos por semana le impediría competir?


Salir dos noches, imposible si compites. Pero yo también tengo suerte en eso, porque no soy de salir mucho. No me apetece.


¿Quién la puso a correr?


Mi padre me apuntaba a las carreras populares cuando tenía siete años.


¿Y papá no se puso pesado después para que usted fuera campeona?


También he tenido suerte en eso: mi padre me ha dejado a mi aire siempre.


¿Cuánto se entrena?


En invierno, cuando se trabaja más, tengo dos sesiones diarias: por la mañana, hora y media, y por la tarde, dos horas y media.


¿Quién es la mejor atleta del mundo?


Marta Domínguez, pero también admiro mucho a los pioneros españoles de la época dura, allá en los 60 y 70; cuando se pagaban los viajes como podían y nadie les apoyaba.


¡Vaya nuestro cariño para todos ellos!

Hoy tenemos escuelas, becas, ayudas... También admiro a las mujeres que se ven obligadas por regímenes islámicos a correr con pañuelo, y muchas, amenazadas.