"La verdadera motivación siempre va de dentro afuera"

Mia Hamm, futbolista, ganadora de la medalla de oro en los JJ. OO. de Atenas 2004

Tengo 37 años. Nací en Selma (Alabama), y vivo en Los Ángeles.Estoy casada y tengo dos hijas gemelas de dos años. Actualmente me dedico a los campamentos de fútbol, las relaciones corporativas, y a dar conferencias. Los políticos deben escuchar más al pueblo. Soy católica

Está considerada la mejor futbolista de la historia.

Así es.

¿Cómo ha gestionado el éxito y el fracaso? "

¿Qué tipo de jugadora quieres ser?", me preguntaba mi entrenador. "Quiero ser la mejor". "¿Sabes lo que eso conlleva?". "No, no tengo ni idea". "Ser la mejor es una decisión diaria".

Agotador.

Los mejores se comprometen todos los días, especialmente cuando es difícil, cuando la motivación decae y el esfuerzo no tiene recompensa.

¿Reaccionaba mal cuando perdía?

Me iba del campo antes de perder y me ponía de muy mal humor. No era nada agradable mi actitud.

Fue usted una niña nómada.

Sí, mi padre era piloto de la Fuerza Aérea y nos movíamos bastante. El deporte me permitió conectar con los chavales que iba conociendo en cada ciudad.

Familia numerosa...

Hasta los 5 años fui la cuarta de cuatro hermanas. Luego mis padres adoptaron a dos chicos.

¿Jugaba al fútbol mejor que ellos?

Mi hermano mayor era mejor que yo. Pero falleció cuando yo tenía 25 años a causa de una enfermedad en la médula ósea que le descubrieron a los 18 años y que le obligó a abandonar el deporte.

¿Ese acontecimiento le llevó a usted a convertirse en profesional?

A Garrett le encantaba el deporte y no poder practicarlo le afectaba mucho, así que yo me lo tomé como un regalo y aproveché todas las oportunidades.

¿Qué aprendió de su muerte?

De su lucha durante la enfermedad aprendí la dignidad. Garrett fue capaz de mantener un increíble sentido del humor. Su enfermedad convirtió a mi familia en una piña.

Usted ya era profesional, ¿cómo afectó la enfermedad de Garrett a su juego?

Yo nunca he sido buena expresando mis emociones, y en el campo de fútbol podía sacar toda mi tristeza y dolor.

En 1999 creó una fundación de beneficencia en honor a su hermano.

Sí, para ayudar a los afectados por las enfermedades en la médula ósea. Garrett, que fue adoptado con 8 años, era mitad tailandés y mitad caucásico. Tuvimos muchas dificultades para encontrar una médula compatible. Desde Mia Foundation intentamos sensibilizar a la gente para que se registre en la bases de datos y así haya más posibilidades de encontrar personas compatibles.

¿Por qué fue tan importante para usted Garrett?

No lo sé. Entró en nuestra familia e inmediatamente tuvimos una conexión, pasábamos mucho tiempo juntos haciendo deporte. Yo siempre le seguía a todas partes, y a él parecía que no le importaba.

¿Cómo está considerado el fútbol femenino en Estados Unidos?

Nos hemos ganado el respeto de la gente. En EE. UU. es un deporte muy nuevo, así que nunca ha estado catalogado como deporte masculino, como ocurre en Europa.

¿Los sueldos están equiparados?

No, nada que ver. Y la FIFA dona dinero a los programas de equipos nacionales si se clasifican para el Mundial masculino, pero no hacen eso con el femenino. Estamos trabajando para que eso cambie.

¿Qué ha significado para usted el fútbol?

Meha ayudado a crear una identidad. El fútbol es el responsable de cómo me siento conmigo misma y de cómo soy. Me ha enseñado a comunicarme y me ha ayudado a aprender a tratar con las cosas buenas y malas, y a sacar de mí el máximo potencial.

¿Cómo?

Pensando que me lo debía a mí misma: saber a qué nivel podía llegar. Yme preocupaba defraudar a todos los que invirtieron su tiempo en mí: familia, entrenadores, compañeras. Quería ser la mejor por ellos.

¿Qué la ha convertido en la mejor?

Una parte es talento y la gran parte es trabajo. Pero a mi alrededor todo el mundo tenía talento. Yo soy extremadamente competitiva, odio perder. Soy muy orgullosa y nunca me rindo.

Pues ha debido de sufrir mucho.

Ja, ja, ja… Ha habido épocas en que he sido muy solitaria; pero las grandes decisiones y ese compromiso del que le hablaba lo decidí sola, mientras me entrenaba. Esos son los momentos importantes. Que la gente te apoye es importante, pero la verdadera motivación va de dentro hacia fuera.

¿Qué ha aprendido de la maternidad?

La paciencia y la flexibilidad.

¿Su mayor defecto en la vida?

La impaciencia, je, je, je… Y creo que se debe al sentido del humor de Dios, si no ¿cómo se explica que el hecho de que lo que más necesito sea mi principal debilidad?

¿Realizaba algún tipo de ejercicio mental antes de los partidos?

El psicólogo nos preparaba vídeos con música que nos gustara, imágenes en las que hacías las cosas bien. El vídeo se acababa justo antes de que marcaras el gol y tú debías verte marcándolo. Eso me ayudó mucho. Los veía una y otra vez.

¿Por qué cree que tienen tanto poder las visualizaciones?

A menudo te quedas con las imágenes negativas y cuando ves el vídeo piensas: "No soy tan mala, a veces juego bien".