El verdadero Robinson fue muy feliz

Willy Martínez Recabarren, pescador de langosta en la isla de Robinson Crusoe
"El verdadero Robinson fue muy feliz aquí, ¡estoy seguro!"
VÍCTOR-M. AMELA

Tengo 57 años. Nací y vivo en la isla Robinson Crusoe, archipiélago Juan Fernández (Chile). Soy pescador de langostas en estas aguas del océano Pacífico. Estoy casado con Jimena Green y tenemos hijos, nietos y una bisnieta. No entiendo a los políticos. Creo en Dios

¿Ha ido bien el día?

Traigo veinte langostas. ¿Cenarás langosta?

¡Sí! Son enormes... ¿Cómo las pesca?

Deposito trampas en el fondo del mar. La langosta entra y no sabe salir. Cada dos días las recojo. Cada pescador sabe dónde están sus trampas.

¿Es duro?

El trabajo dignifica cuerpo y alma. Salgo con la barca a las seis de la mañana y vuelves a las seis de la tarde, como hoy. Hay días mejores que otros, según las corrientes...

¿Se vive bien así?

Somos 150 familias en esta isla, unas 600 personas que vivimos bien de la langosta. Y de un turismo muy restringido. Aquí, a 700 kilómetros de la costa chilena, sólo aterriza una avioneta de seis plazas dos veces por semana, y un buque dos veces al mes.

¿Qué ofrece esta isla en pleno Pacífico?

Aislamiento, buen clima, tranquilidad: ¡nadie cierra su casa con llave! Bosques, valles verdes, fuentes, senderos hasta cumbres de 915 metros de altitud. Caballos, conejos, cabras salvajes. El océano lleno de pesca y calas con lobos marinos que crían en libertad. Y los cielos estrellados más refulgentes que haya visto. Y el mito de Robinson Crusoe...

¿Qué relación tiene esta isla con el náufrago fabulado por Defoe?

Daniel Defoe se inspiró en un náufrago real que vivió aquí durante cuatro años y cuatro meses, de 1704 a 1709.

Hace ahora 300 años: ¿cómo era la isla?

Deshabitada. Avistada en 1574 por el piloto español Juan Fernández, que le dio nombre, navegantes españoles, piratas y corsarios ingleses recalaban en esta bahía. Eso hizo en 1704 el barco corsario Cinque Ports,del que Selkirk era piloto...

¿No naufragó, pues?

El capitán tenía prisa por partir hacia el norte para abordar galeones españoles, y Selkirk quería fondear y reparar el horadado casco. Pelearon... y Selkirk fue desembarcado y abandonado. Tenía 28 años. El Cinque Ports,por cierto, se hundiría después...

¿Había alguien más en la isla?

Sólo cabras salvajes, y con sus pieles se abrigó. Cazándolas y pescando, Selkirk sobrevivió. Rescatado, relató en Londres su historia, que inspiró a Defoe su Robinson Crusoe.

¿Qué fue de Selkirk?

Por sus misiones corsarias cobró 800 libras, pero confesó haber sido más feliz sin un céntimo en esta isla: sí, ¡seguro que fue así!

¿Quedan hoy vestigios de su estancia?

Algún resto de lo que pudo ser su cabaña, cerca de un cerro que llamamos el mirador de Selkirk,desde el que avistaba una gran extensión de océano. Y una cueva en una cala en la que también pudo refugiarse, pero hoy más famosa por el tesoro.

¿Qué tesoro?

Un tesoro de oro azteca, monedas, gemas, piezas de oro y plata..., tributos para el rey de España: lo enterró aquí en 1714 el marino español Juan Esteban Ubilla y Echevarría, austracista, para que no pasara a los Borbones. Bernard Keiser asegura que está enterrado en esa playa, cerca de la cueva...

¿Quién es Keiser?

Un multimillonario de Chicago cuyas investigaciones le han dado la pista del tesoro. Lo alojo cada verano aquí, en esta casa, y excava, contratando a muchos isleños. Invierte mucho dinero en la excavación. Se calcula que el tesoro equivale a unos 4.600 millones de euros. De paso, ha encontrado una pipa maya y otras piezas arqueológicas...

¿Qué pistas del tesoro posee?

Documentos que demuestran que en 1760 el barco Unicorn,comisionado por lord Anson, desenterró el tesoro. Pero su capitán volvió a enterrarlo, por desperfectos en el barco. Y aquí sigue todavía, oculto.

¿Lo busca también usted?

Para mí el tesoro es esta vida tranquila. Me hace feliz ver a mi nieto Joaquín, de ocho años, crecer en esta isla, libre y seguro, con toda la naturaleza para él, sin drogas...

¿Qué vida le imagina de mayor?

La mía: pescando langostas y colaborando con la gente del pueblo. Ojalá no olvide lo que le enseño. Aquí mimamos a la langosta, para que no se nos acabe nunca...

¿Qué futuro tiene esta isla?

Ojalá siguiera así, bien preservada, con poca gente, pudiendo confiar todos en todos. Eso sí, a los isleños deberían dejarnos aprovechar mejor sus recursos forestales y criar más ganado, algo que hora se nos impide.

¿Desde cuándo vive aquí su familia?

Soy hijo de isleño y nieto de isleño. Esta casa la he hecho con mis manos, con madera de ciprés y eucalipto. Todo aquí nos lo hemos hecho nosotros. Nací aquí, igual que mi esposa, Jimena Green: su bisabuelo fue un ingeniero naval escocés y el mío un constructor naval español que trabajó para él...

¿Qué entretenimientos tienen aquí los jóvenes?

Tenemos muchas celebraciones, fiestas, un rodeo, competiciones, el grupo musical local Dresden, un coro infantil patrocinado por el cantante español Miguel Bosé...

¿Bosé ha estado aquí?

Estuvo a punto de venir a bucear en nuestros espectaculares fondos marinos, pero al final no pudo. Vendrá algún día, seguro.

A usted ¿no se le hace pequeña la isla?

No. Es mi casa. Aquí vivimos sin prisas y somos distintos del resto: modestos, transparentes, respetuosos, honrados... Yo tengo aquí todo lo que pueda desear. ¿Dónde podría vivir más feliz que aquí?