"Somos nosotros los que nos liberamos gracias a ellas"

Ignacio Martínez Mendizábal, paleontólogo; motivador de directivos

LLUÍS AMIGUET

Tengo 48 años. Cada uno de ellos adquiere un sentido infinito si ahora añado: somos una cadena. Tengo dos hijos - eslabones de esa cadena-y una perrita - a su modo, también-.He evolucionado: marujeo sobre las vidas y caquitas de mis nenes con otros padres. Colaboro con HSM

La vida es un sistema que capta energía y la transforma en información.

¿Y qué somos los humanos?

Somos nuestro pasado. La biología es historia. Preguntarse quiénes somos es averiguar de dónde venimos. Darwin demostró cuál es nuestro origen y nuestro sitio: somos integrantes de la vida en incesante evolución sobre la Tierra; somos seres que evolucionan con todos los demás.

Defina evolución.

Evolución es el algoritmo que lleva la materia del caos al orden. Es la evolución la que dota de sentido a la existencia. La materia se organiza a sí misma y crea el orden evolutivo: todo cuanto vemos y experimentamos puede interpretarse en clave evolutiva.

¿No se siente así huérfano de Dios?

Así me siento plenamente responsable de lo que hago: somos protagonistas de nuestro destino y no criaturas de otro.

¿Hemos evolucionado porque hemos competido o porque hemos cooperado?

Hemos competido como individuos de forma despiadada: el más apto sobrevive y transmite sus genes; pero tampoco estaríamos aquí si no hubiéramos cooperado con otros individuos de nuestra especie.

¿Cómo resuelve esa contradicción?

La resuelve Dawkins: la respuesta es la consanguinidad.

¿Cosa de familia?

Rivalizo con todos los demás individuos de mi especie, pero también coopero con los parientes, porque así puedo transmitir genes iguales a los míos.

Los parientes son socios genéticos.

Y coopero con más intensidad con quienes transmitan genes más parecidos a los míos: más con mis hijos que con mis sobrinos.

Elemental.

Por eso lo hemos trascendido los humanos con la cultura, que nos ha llevado mucho más lejos que la parentela, al poner valores compartidos donde sólo había genes.

De los genes a los memes.

La cultura trasciende a la pura genética, y el poder del símbolo, al mandato del instinto. Hemos evolucionado al no transmitir sólo genes físicos, sino valores: ideas, los memes de Dawkins. Las mejores ideas se transmitan de generación en generación.

Del amor a uno mismo, al instinto de pariente; de ahí al clan; y a la tribu, la patria..., el Estado...

Es un viaje del gen al meme acompañado del símbolo: el tatuaje de los de tu clan, la bandera... Así desarrollamos una tecnología social y un poder simbólico mucho más eficaz que el instinto animal.

¿Por qué algunas ideas sobreviven?

Por belleza. El cromañón es un primate esteta que vive y muere por la belleza.

Y somos sus descendientes.

Mírese: no hay nada que llevemos puesto o en toda esta habitación que no tenga diseño; belleza incluso más allá de la necesidad.

¿Para qué?

Para potenciar el símbolo. ¿Cómo transmitir mejor tus memes, tus ideas, tus valores, sino envolviéndolas en un bello ropaje de palabras, de líneas, de colores, de músicas?

Del mismo modo que el gen que habita el cuerpo más bello se transmite mejor.

Y así los humanos llegan a la ética por la estética: acaba siendo recto y bueno lo que es bello. Y es difícil no confundirlo.

¡Cuánto saben nuestros genes!

Son un sistema experto: aprenden por acierto y error al adaptarse al medio. El ADN es un sistema experto; nuestro sistema inmunológico también, y el tercero es el nervioso, que completa la inteligencia.

Intentamos aprender con ellos.

Como esos sistemas, tenemos un comportamiento flexible: analizamos la situación y adaptamos a ella nuestra respuesta. A veces las sistematizamos en instintos; otras, los trascendemos.

Los listos lo hacen.

Yo no soy consultor de empresas, pero no puedo evitar tener algunas ideas...

Adelante.

La evolución conserva procesos que son el resultado de miles de años de ensayo y acierto o error que no debemos modificar. Al contrario, debemos simplificarlos - es decir, en lenguaje empresarial, hacerlos más baratos-y fijarlos con una fórmula.

¿Cómo sé cuáles son?

Porque solucionan problemas. Y si no varía el problema, no varíe la solución.

No arregles lo que no está estropeado.

Pero cuando varía el problema, es decir en tiempo de crisis...

Entonces...

Escuche a sus heterodoxos, sus críticos.

La crítica cuestiona la autoridad.

Sólo si se la teme. Aprenda a ver en la crítica una oportunidad, pero eso no quiere decir que todas las críticas sirvan. Del mismo modo que no todas las mutaciones aleatorias acaban siendo adaptaciones con éxito al medio. Algunas le perjudican.

Pero si no muto, soy un fósil.

Si no acierta en sus mutaciones, lo será. En cualquier caso, la solución para adaptarse a un nuevo entorno la tienen sus empleados que critican su ser actual.

¿Cuál es la solución?

En toda empresa hay una parte que conservar muy grande y otra que debe cambiar para adaptarse al entorno en transformación. Quien logra el delicado equilibrio entre no tocar lo que funciona y retocar lo que ya no funciona conquista el futuro.