Especialistas y usuarios reciben sin entusiasmo el nuevo Windows 7

El futuro Chrome, de Google, y la crisis económica amenazan su implantación

El sistema operativo de Microsoft que sustituye al fallido Vista sale hoy a la venta

 Publicidad de Windows 7, ayer, en un establecimiento de PC City de Barcelona. Foto: joan puig
Publicidad de Windows 7, ayer, en un establecimiento de PC City de Barcelona.

Después de ir desvelando a cuentagotas, en una estudiada operación de márketing, los misterios de Windows 7, el nuevo sistema operativo de Microsoft sale oficialmente hoy a la luz. El gigante del software pretende borrar la mala experiencia que dejó Vista con un producto más eficiente, que dice resolver problemas de su antecesor. Pero la mejora tecnológica no asegura el éxito en el mercado, afirman los expertos. De ahí que Microsoft intente convencer a un usuario escéptico de que la inversión en el cambio de sistema merece la pena.

Enric Colet, profesor de sistemas de información de Esade, considera que «ni empresas ni particulares están demasiado entusiasmados en cambiar a Windows 7». Microsoft, afirma Colet, se equivocó en el 2007 con Vista porque el público estaba a gusto con el anterior sistema operativo, XP, y en cambio Vista «era engorroso». Por eso, la mayoría de empresas y particulares no compraron el producto de Microsoft. Ahora puede ocurrir algo parecido, advierte Colet. «Los usuarios de XP no tienen necesidad de cambiar».
Diferente es el caso de quienes tienen instalado Vista en sus ordenadores (entre un 18% y un 35%). En ese caso, la mejora es mayor, sobre todo en un portátil, según los técnicos.

RIVALES / Microsoft se la juega con Windows 7, tras ver caer sus ventas un 3% entre junio del 2008 y junio del 2009, y reducir el beneficio neto un 18% (9.702 millones de euros). Aunque Microsoft domina el mercado (está en el 90% de los ordenadores), Windows 7 se las verá con otros competidores. Empresas e instituciones se decantan cada vez más por el sistema operativo libre de Linux, y Mac gana mercado. Pero la gran amenaza aún está por venir, de la mano de Google, su gran rival. Es el Chrome, que supondrá todo lo contrario de lo que representa Windows.

LA NUBE / Microsoft basa su negocio en programas de ordenador, mientras que Chrome llevará las aplicaciones a internet (se conoce como cloud computing o computación en la nube). No fue casual que Google anunciara en verano el lanzamiento de Chrome, a un año vista. «Les estaba diciendo a las empresas que esperaran, quería evitar que migraran a Windows 7», afirma Sandra Sieber, profesora de sistemas de información de IESE.

Para Sieber, el fracaso de Vista aceleró el lanzamiento de Windows 7 (solo han pasado tres años, frente a los seis transcurridos entre XP y Vista). «Hace ocho años que Microsoft no innova, o lo hace bien esta vez o perderá el mercado», advierte. Según esta experta, es probable que no se repitan éxitos anteriores. El mercado cambia hacia el cloud computing, y aquí Microsoft «llega tarde». Además, las nuevas generaciones se sienten muy cómodas con internet, donde reina Google.

Otro factor que puede frenar la expansión de Windows 7 es la crisis económica. Muchas empresas, sobre todo las pymes, no prevén hacer ahora el desembolso que supone migrar a un nuevo sistema operativo. «El lanzamiento coincide en un momento en que la inversión está parada y se tarda más en renovar los equipos», reconoce Pablo Romero, director de márketing de Toshiba.