"Mi objetivo es que los parapléjicos anden de nuevo"

Pierre Rigaux, experto en ultrasonidos terapéuticos y fisiología neuromuscular

IMA SANCHÍS

Tengo 53 años. Nací y vivo en Lieja (Bélgica). Estoy divorciado y sin hijos. Soy doctor en Medicina y Neurofisiología y estoy diplomado en Electrónica. He creado una empresa, STXMed, de I+ D en bioelectrónica. Soy hostil a cualquier totalitarismo, socialdemócrata y ateo

¿Migrañas?

Sí, a veces tengo dolores de cabeza fuertes, sobre todo en congresos. Y siempre he pensado: "¡Ojalá pudiera poner los dedos en mi sien y detenerlo!".

Pues parece que lo ha conseguido.

La neuroestimulación craneal analgésica a base de impulsos eléctricos aplicada al tratamiento de dolores de cabeza, migrañas y cefaleas en racimo existe desde hace más de diez años, y los mejores neurólogos estadounidenses llevan tiempo utilizándola.

Entonces, ¿cuál es su mérito?

Los aparatos eran complicados, pesados y caros. Además, debido a que los huesos del cráneo y los senos son muy sensibles al dolor, era una técnica difícil de aplicar. Nosotros hemos miniaturizado y simplificado el proceso. Fíjese.

¿Esta diadema me quitará el dolor de cabeza?

Sí, transmite impulsos muy precisos sobre la rama superior del nervio trigémino anestesiando la zona.

Pero no todos los dolores de cabeza son iguales.

No, pero el 80% de ellos son migrañas y cefaleas. Según datos estadísticos de la Asociación Española de Pacientes con Cefaleas (Aepac), más de cuatro millones de personas en su país padecen migraña.

¿No le gustan los analgésicos?

El problema es que los medicamentos utilizados para paliar las cefaleas con el tiempo cronifican el dolor, y se convierten en la primera causa del dolor de cabeza.

¿Un círculo vicioso?

Exacto, cuanto más duele la cabeza, más medicamentos se toman que cada vez resultan menos efectivos y ocasionan mayores dolores de cabeza. Incluso medicamentos específicos para la migraña, los triptanos, crean adicción hasta el punto de que hay que ingresar a los pobres migrañosos en un hospital para desintoxicarlos.

¿Y qué le llevó a este invento?

Yo me especialicé en medicina deportiva y electrofisiología. Durante 20 años trabajé inventando y desarrollando aparatos médicos para una empresa. El aparato que mide la frecuencia cardiaca y que utilizan todos los deportistas del mundo es cosa mía.

Si se pueden medir las señales que envían los nervios y músculos, ¿también se les puede enviar señales a ellos?

Sí, y puedes recuperar la actividad de músculos paralizados enviándoles señales; precisamente sobre eso estamos haciendo un gran estudio. Otra investigación que tenemos en marcha sobre el control de nuevas aplicaciones de neuroestimulación es el proyecto Sleeplab, que consiste en controlar la adquisición simplificada de ondas emitidas por el cerebro y sus análisis en tiempo real para evaluar la calidad del sueño, regularlo y mejorarlo.

Usted trabaja con deportistas de élite.

Sí, he realizado programas específicos para el esquiador Alberto Tomba y varios clubs de fútbol italianos.

Cuénteme qué hacía con Tomba.

En un accidente sufrió una fractura en la espalda y ya no podía entrenarse con pesos en esa zona, imprescindible para su deporte. Le diseñé un dispositivo de acción directa sobre los cuádriceps para entrenarlos. También he entrenado a Isidre Esteve.

Campeón de España y de Europa de moto enduro y piloto de coche parapléjico.

Debido a que está todo el día sentado, sus glúteos están comprimidos, la sangre no fluye y el músculo se muere.

¿Y para evitarlo envía impulsos eléctricos a los glúteos?

Sí, fabricamos un aparato especial para que pudiera participar en el rally Dakar. Y de la misma manera que se pueden estimular los músculos, también se pueden relajar. Así creamos un aparato que relaja los músculos superiores del rostro y hace desaparecer las arrugas, debidas a contracciones musculares. El campo es inmenso.

Y ahora aplica esas técnicas en nuestro cráneo.

Exacto. Junto con el ingeniero Pierre-Yves Müller (con el que dirigía el departamento de investigación y desarrollo de una empresa dedicada al material médico) fundamos STX-Med, una empresa especializada en investigar e innovar en el dominio de la electrónica y bioelectrónica, y nuestro primer proyecto fue aplicar a nivel craneal la neuroestimulación.

Cuénteme otros logros.

Es espectacular ver cómo la neuroestimulación sobre determinados nervios puede acabar con movimientos involuntarios como el parkinson y otras patologías nerviosas.

¿Hasta dónde puede llevarnos la electroterapia?

A que los parapléjicos anden de nuevo, que recuperen la función muscular: ese es claramente nuestro objetivo a largo plazo.

¿?

Tratar una fractura de la médula espinal es imposible hoy por hoy, se requeriría regeneración de células nerviosas; pero con la neuroestimulación se pueden colocar pequeños neuroestimuladores en los nervios que permitan andar a la persona.

¿El secreto es la miniaturización?

Sí, esas son las tecnologías punteras. Queremos llegar a crear neuroestimuladores que se puedan inyectar con una jeringuilla para aplicar en parálisis de pequeños músculos, por ejemplo de manos y pies.