Apuesta por la calidad de vida


Inve
stigadores de la UMH buscan mejores fármacos que los actuales con el fin de aliviar de forma notable el dolor a enfermos de cáncer



El equipo de investigación del profesor Antonio Ferrer Montiel, en una imagen tomada en el Instituto de Biología Molecular y Celular en el campus de Elche DIEGO


A caballo entre los campus de Elche y Sant Joan de la Universidad Miguel Hernández se está tratando de generar un nuevo tipo de analgésicos que alivie aún más en un futuro el dolor a enfermos de cáncer. Los afectados por osteosarcoma podrían ser los primeros en contar con una nueva línea de fármacos que reduzcan mejor el propio dolor de la enfermedad que sufren, pero también el que origina el severo tratamiento al que suelen estar sometidos. Si todo sale bien, dentro de año y medio se confirmará si los buenos augurios eran acertados.


J. M. GRAU Investigadores de la Universidad Miguel Hernández están abriendo la puerta a lo que podría ser una nueva generación de analgésicos, en principio, dirigidos a paliar el dolor que generan cánceres muy concretos y su tratamiento, pero que en un futuro desarrollo podrían tener múltiples aplicaciones en otros procesos dolorosos.


Actualmente, y en líneas generales, se considera que hay dos grandes familias de analgésicos: antiinflamatorios no esteroideos y narcóticos. Pero, desde los laboratorios de la Universidad Miguel Hernández, se está tratando de crear una serie de nuevos compuestos que destaquen por su baja toxicidad, escasos efectos secundarios y elevada efectividad.


Antonio Ferrer Montiel, uno de los principales impulsores de este proyecto, explica que "estamos empezando a comprender un poco más los mecanismos a nivel molecular que causan ciertos tipos de dolor, concretamente de dolor oncológico. Como consecuencia de ello, estamos desarrollando unos compuestos que, probados in vitro, nos están dando buenos resultados".


El proceso doloroso es una experiencia sensorial muy desagradable provocada por muchas causas y enfermedades que originan gran variedad de tipos de dolor "y no todos los dolores se pueden tratar con esas dos grandes familias, antiinflamatorios y narcóticos", aclara el catedrático del Área de Bioquímica y Biología Molecular.


El equipo del científico Antonio Ferrer Montiel, del Instituto de Biología Molecular y Celular (IBMC); los de los profesores Carlos Belmonte y Félix Viana, del Instituto de Neurociencias-CSIC, ambos centros pertenecientes a la UMH; así como miembros del Centro de Investigaciones Príncipe Felipe con la científica Rosa Planells Cases a la cabeza; junto a investigadores de la Universidad de Innsbruck (Austria) están llevando a cabo distintas fases de este proyecto que supone una inversión próxima al millón de euros.


"Hemos progresado mucho en biomedicina y ahora comprendemos mucho mejor el dolor, una condición que necesita ser tratada porque inutiliza a las personas y representa un enorme problema social. Por tanto, una vez entendida parte de las causas del dolor hemos desarrollado una nueva familia de compuestos que, probados en animales, están funcionando muy bien", apunta el investigador.


De cara a una primera aplicación práctica de futuro se está intentando conseguir un producto que mitigue el dolor que se genera por el tratamiento antitumoral que se aplica a muchos cánceres. Esto se traduce en que se están dando los pasos que podrían conducir a un fármaco que eliminaría una sensación de hormigueo y de hipersensibilización que se genera en las manos cuando se aplica el tratamiento antitumoral.


Asimismo, en los laboratorios de Elche y Sant Joan básicamente se está buscando combatir el propio dolor asociado a determinados tumores como el osteosarcoma o cáncer de huesos.
Esta línea de investigación focalizada en dolor oncológico se inició hace tres años y, en última instancia, este estudio se podría sustanciar en una nueva serie de fármacos frente al dolor asociado a cánceres. Dentro de año o año y medio la fase con animales habrá terminado y se sabrá si los buenos augurios se confirman.