Crecer en un hogar bilingüe favorece el desarrollo cognitivo



Bilingüismo

Los efectos positivos de la exposición a dos idiomas se observan ya en bebés de siete meses

Josep Corbella

Los bebés que se crían en un hogar bilingüe tienen un desarrollo cognitivo más precoz que aquellos a los que se habla en un solo idioma, según una investigación de la Escuela Internacional Superior de Estudios Avanzados de Trieste (Italia) realizada con 120 niños y niñas de siete meses.

"El bilingüismo desde la cuna favorece el desarrollo de importantes funciones de control cognitivo antes de aprender a hablar", escriben los autores de la investigación en la revista PNAS,donde esta semana han presentado sus resultados. Concretamente, los bebés a los que su madre habla en un idioma y su padre en otro desarrollan precozmente funciones cognitivas involucradas en el reconocimiento de estímulos contradictorios, el control de la atención y la inhibición de reacciones inapropiadas.

Un niño criado en un hogar bilingüe necesita estas aptitudes para adaptarse al idioma en que se le habla en cada momento, afirman los autores del estudio. Por ejemplo, si su padre le habla del chupete y su madre del xumet (estímulos contradictorios), el niño debe aprender a reconocer las diferencias entre ambos idiomas para centrarse en el idioma en que se le está hablando (control de la atención) y no dejar que su cerebro reaccione al otro idioma (inhibición de reacciones). Estas aptitudes no sólo son beneficiosas para el aprendizaje lingüístico, sino que forman parte del desarrollo cognitivo general.

Estudios anteriores - entre ellos, los del equipo de Núria Sebastián en la Universitat de Barcelona-habían detectado que los niños bilingües tienen un mayor control cognitivo que los monolingües en edades de parvulario y de primaria. El estudio de los investigadores de Trieste amplía esta observación a edades en que los niños aún no tienen capacidad de hablar, aunque sí de escuchar y procesar el lenguaje.

Pero el estudio no aclara qué relación tiene este desarrollo cognitivo precoz en el primer año de vida con el funcionamiento del cerebro en edades posteriores. Es posible que crecer en un hogar bilingüe favorezca que una persona acabe siendo más inteligente. Pero no se puede descartar que el desarrollo cognitivo en esta área sea comparable a aprender a caminar: unos niños empiezan a edades más precoces que otros pero años después no hay manera de reconocer quién empezó con nueve meses y quién empezó con trece.

Los investigadores de Trieste han comparado los resultados de 120 bebés, la mitad de ellos criados en hogares monolingües y la otra mitad en bilingües, en tests para evaluar su desarrollo cognitivo. Los tests consistían en mostrarles una pantalla con dos cuadros: en uno de ellos aparecía el dibujo de una mascota y el otro permanecía blanco. Antes de que apareciera la mascota se les decían tres sílabas, de modo que los bebés aprendieron a mirar al recuadro en que iba a aparecer la imagen agradable de la mascota antes de que apareciera. En esta fase del test, los bebés criados en hogares monolingües y bilingües obtuvieron resultados similares.

La diferencia apareció en una segunda fase, cuando se hizo aparecer la mascota en el otro cuadro. Los bebés de hogares monolingües siguieron mirando al mismo cuadro que antes, que ahora seguía en blanco. Los bebés de hogares bilingües, por el contrario, pronto aprendieron que la mascota iba a aparecer en el otro cuadro y a inhibir el impulso de mirar al cuadro inicial.

La Vanguardia (20.04.2009)