Inauguran el primer banco de tejidos de Argentina

El doctor Oscar Schwint, director del proyecto con sede en el hospital Garrahan, explicó a lanacion.com que los usos más difundidos son el pediátrico y el oftalmológico; el año pasado, unos 450 pacientes resultaron beneficiados

Por Valeria Vera
De la Redacción de lanacion.com
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El esfuerzo coordinado de un grupo de profesionales del Hospital de Pediatría Prof. Dr. Juan P. Garrahan, que desde hace más de quince años dedica su tiempo a la investigación en tejidos como alternativa terapeútica, se consagró hoy con el lanzamiento del primer banco de ese rubro del país, que tendrá como sede al hospital público.

"La iniciativa ha tenido distintas etapas. En 1994, empezamos a trabajar con válvulas cardíacas. Luego, el banco fue ampliándose y seguimos estudiando la membrana amniótica, que empleamos en tratamientos de oftalmología y quemaduras. Ya por 2003, continuamos con trabajos sobre la piel y el año pasado comenzamos a utilizar huesos. Todo esto se dio en el marco de un programa que se formalizó hace alrededor de tres años, porque antes los organismos operaban por separado. Hoy, somos el único banco en la Argentina habilitado para procesar todos los tejidos", destacó a lanacion.com el doctor Oscar Schwint, director del proyecto.

Regulado por el Incucai y las sedes regionales, el Banco de Tejidos del Hospital Garrahan, que el año pasado benefició a unos 450 pacientes, tiene a su cargo las tareas de extraer, procesar, almacenar y distribuir válvulas cardíacas, membrana amniótica, huesos y piel para abastecer a los sectores públicos y también privados.

Un grupo de profesionales trabaja a diario para garantizar la calidad de los estudios que realizan, previos al trasplante, y asegurar, al mismo tiempo, una buena recepción del tejido. "En primer lugar, se eliminan los gérmenes que puedan llegar a tener los tejidos, porque no se puede trabajar con algo que está contaminado. Luego, se los envasa y congela por separado para preservarlos", explicó Schwint.

Los tejidos que se utilizan para intervenciones quirúrgicas de este tipo son componentes naturales del cuerpo, que han sido donados para poder ser reutilizados por otros pacientes, y que pueden cumplir básicamente con dos funciones: aquella que cubrían en el donante, es decir, reemplazar el tejido del receptor, o bien, desempeñar una función transitoria hasta que el organismo restituya su normal funcionamiento.

Según el especialista, los usos más difundidos son el pediátrico, donde son se trabaja con frecuencia con válvulas cardíacas, y el oftalmológico, ámbito en el que los médicos aseguraron haber conseguido óptimos resultados a partir de los tratamientos implementados con la membrana amniótica, conocida como "la curita biológica".

En menor medida, se utilizan los tejidos de la piel, principalmente en la unidad de quemados del Garrahan, y los huesos, con los que no se ha tenido aún una rica experiencia.

Desde el organismo, apuntaron que este tipo de tratamientos representan una alternativa terapeútica que en muchas ocasiones no es equiparable a los que se cubren con elementos artificiales. "Las válvulas cardíacas, los conductos y los huesos se utilizan como reemplazos y la membrana amniótica y la piel cumplen funciones transitorias para conseguir una buena recuperación de los pacientes", concluyeron.

Cómo se conservan los tejidos. Los tejidos se procesan y preservan con distintas sustancias para mantenerlos a bajas temperaturas.

Los profesionales colocan a los cardiovasculares a -140 o 150 grados centígrados, mientras que las membranas, los huesos y la piel, son protegidos en heladeras o potentes freezers a temperaturas inferiores a los -80 grados centígrados.

"Este procedimiento permite tener un tiempo de conservación adecuado y asegurarnos de tener todos los controles necesarios para poder distribuirlos", afirmó el director del Banco