El primer 'bebé medicamento' español logra curar a su hermano de una grave dolencia

Primer trasplante de la sangre del cordón umbilical de un donante seleccionado genéticamente

Javier, el primer bebé desarrollado y nacido en España mediante la técnica de selección embrionaria con un perfil genético idéntico al de su hermano mayor, Andrés, ha logrado curar a este de la grave dolencia que padecía.

El hospital Virgen del Rocío, de Sevilla, ha trasplantado con éxito a Andrés sangre de cordón umbilical de Javier, seleccionado genéticamente para no transmitir la enfermedad y que, además, es totalmente compatible con el paciente.

Aunque el trasplante de sangre de cordón umbilical se practica en centenares de casos al año en España, el realizado en el complejo hospitalario sevillano es el primero en el mundo de un donante nacido tras un diagnóstico genético preimplantario (DGP), que selecciona embriones libres de enfermedad hereditaria en fertilizaciones in vitro, con el propósido de evitar la transmisión de una anemia congénita severa incurable.

Los padres de los dos niños protagonistas de este acontecimiento --Andrés, que ayer cumplió 7 años y que sufría la enfermedad beta-Talasemia mayor, y Javier, el bebé que nació el pasado octubre libre de esta enfermedad hereditaria-- han comparecido hoy ante los medios, a los que han expresado su alegría por el éxito de este trasplante.

Satisfacción de la Junta

La consejera andaluza de Salud, María Jesús Montero, y los responsables de los diversos equipos médicos que han participado en este proceso han mostrado su "satisfacción" y "orgullo" por que el sistema sanitario público andaluz haya sido el primero en el mundo en completar este complejo proceso que ha permitido la curación de Andrés.

Este proceso, que ha permitido "la certeza razonable" de que el niño está "curado de por vida", según los médicos, comenzó en enero, cuando Andrés fue sometido a quimioterapia durante una semana para vaciar su médula ósea del tejido afectado por la anemia. Posteriormente, el 23 de enero se le trasplantó sangre del cordón umbilical de su hermano.

Durante tres semanas se comprobó que el paciente no rechazaba el material trasplantado y generaba su nuevo material sanguíneo, libre de la enfermedad. Andrés fue dado de alta el 18 de febrero y, tras unos meses de medicación, será un niño sano, que no deberá someterse a las continuas transfusiones sanguíneas a las que estaba acostumbrado antes del trasplante.

Debate ético

Los padres, naturales de Cádiz, han afirmado que esta intervención les ha "cambiado la vida" y han rehuido cualquier polémica sobre los condicionantes éticos de este proceso. "Respeto a todos y pido a todos que me respeten. Yo no he hecho nada malo; todo lo que he hecho es salvar la vida a mi hijo", ha destacado la madre a preguntas de los periodistas.

Tanto el doctor Guillermo Antiñolo, director de la Unidad de Genética, Reproducción y Medicina Fetal, como sus colegas de los departamentos de Hematología Infantil, José María Pérez Hurtado de Mendoza, y de Hematología, Álvaro Urbano, han subrayado que el hecho decisivo de este proceso clínico ha sido el nacimiento de Javier, "el donante perfecto" para Andrés.

Los tres han negado cualquier objeción de conciencia respecto a estos tratamientos "que han permitido salvar una vida", según Urbano, y sobre los que, ha precisado Antiñolo, solo polemiza "un sector de la Iglesia católica". Antiñolo ha añadido que esta terapia se ha realizado después de que no se encontrase ningún donante compatible y que solo se debe aplicar en algunas enfermedades.