El ejercicio físico retrasa el deterioro cognitivo




Estudios científicos internacionales muestran que el ejercicio físico retrasa el deterioro cognitivo en cerca de un 20 por ciento, tanto en hombres como en mujeres mayores de 65 años.


Las mujeres mayores de 70 años que siguen un alto nivel de actividad física son capaces de realizar mejor los test cognitivos y muestran un menor deterioro mental si se comparan con las que no tienen tanta actividad física, según un estudio coordinado por Jennifer Weuve, de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Harvard, en Boston, que se publica en The Journal of the American Medical Association (JAMA). El trabajo sugiere que el ejercicio puede reducir el riesgo de deterioro cognitivo. No obstante, la intensidad del ejercicio que se necesita para mantener la función cognitiva no se conoce. El equipo de Weuve ha analizado los datos de 18.766 mujeres con edades comprendidas entre los 70 y los 81 años sobre su actividad física, registrada con encuestas bienales que comenzaron en 1986.


Las entrevistas telefónicas con las mujeres analizaron el estado cognitivo en general, la memoria verbal, la fluidez y la atención. Las participantes formaban parte del Estudio de Salud de las Enfermeras.


Se ha observado que los altos niveles de ejercicio se asociaban con una mejor función cognitiva. Las mujeres se dividieron en cinco grupos dependiendo de su gasto de energía; el primero era el menor y el quinto, el mayor. Las mujeres que se encontraban en el grupo de mayor actividad presentaron un 20 por ciento menos riesgo de deterioro cognitivo que las que estaban en el grupo de menor ejercicio físico. Las que caminaban 1,5 horas a la semana presentaban mejor función cognitiva que las que no hacían ningún tipo de ejercicio


Las mujeres en los dos grupos de mayor actividad física mostraron un menor deterioro cognitivo. "El beneficio del ejercicio físico en el deterioro cognitivo se traduce en una edad cognitiva tres años menor que la biológica.


Robert D. Abbott, de la Universidad de Virginia, en Charlottesville, ha estudiado la relación existente entre caminar y el futuro riesgo de demencia en hombres mayores. Los resultados del trabajo se publican en The Journal of the American Medical Association (JAMA). El trabajo ha incluido los datos de 2.257 hombres con buena capacidad física con edades comprendidas entre 71 y 93 años que formaban parte del Estudio de Edad de Honolulu.


Después de ajustar datos relativos a la edad, los hombres que caminaban aproximadamente medio kilómetro al día tenían un 71 por ciento de aumento de riesgo de demencia si se comparaban con los que caminaban cerca de dos kilómetros al día. "No existe una explicación clara sobre la relación existente entre caminar y el riesgo de demencia, pero es importante el hecho de que si los hombres caminan diariamente son menos propensos a desarrollar un deterioro cognitivo rápido y, por consiguiente, demencia", ha indicado Abbott.