"El 75% de los casos de leucemia infantil ya se curan"

Josep Carreras. Además de triunfar sobre los escenarios, preside la Fundació Internacional Josep Carreras contra la leucemia.

JOAN TAPIA

--¿A qué dedica más tiempo, a cantar o a la Fundació?
--(Sonríe) Siempre digo que dedico a la Fundació el tiempo que me deja la profesión. Pero la Fundació tira y a veces me exige mucho. Por suerte, cuento con colaboradores científicos y médicos de primer nivel.

--¿Fundación y profesión son rectas paralelas que nunca se cruzan?
--Se cruzan. Tengo un contrato por el que me obligo a dar 12 conciertos al año a beneficio de la Fundació.

--¿Es una fundación catalana o mundial?
--En 1987, cuando me diagnosticaron la leucemia, pase cinco meses en el Clínic y recibí un trato del personal médico y hospitalario tan humano, tan extraordinario, que decidí que, si podía, haría una Fundación para ayudar al hospital. Luego...

--¿Qué?
--Estuve en Seattle y comprendí que avanzar en la lucha contra la leucemia exige un gran esfuerzo de cooperación internacional. La Fundació nació en Barcelona en julio de 1988, un año después de mi diagnóstico, pero ha tenido hijos en Alemania, Suiza y Estados Unidos.

--Ahora hacen una campaña de captación de socios.
--Hay que sensibilizar más sobre la leucemia. Y cuando haces un socio no solo sensibilizas, sino que, ade- más, incrementas los fondos para investigar. En España somos 9.000 socios y queremos llegar a 12.000.

--¿Y en los otros países?
--Cada país es diferente. En Alemania tenemos la colaboración del primer canal de la televisión pública, que nos brinda cada año la posibilidad de hacer una gala para recaudar fondos. Llevamos 15 galas y hemos recaudado 90 millones de euros.

--Lo que recaudan en Alemania se invierte allí.
--La ley alemana lo regula. Pero lo positivo es que los fondos captados nos han permitido proyectos muy ambiciosos, muchas veces compartidos con Barcelona y otras ciudades.

--¿Incrementar las donaciones de médula ósea es el gran objetivo?
--Es uno de los grandes objetivos.

--¿El principal?
--(Rápido) Curar la leucemia... Y mejorar la calidad de vida del enfermo.

--¿Es utópico?
--Hemos avanzado mucho. Hace 30 años la leucemia era fatal. Es uno de los cánceres que más afecta a niños, y hoy el 75% de los casos de leucemia infantil se curan. Y en los adultos, la curación es del 50%.

--Se sabe poco.
--La percepción social de la leucemia ha cambiado. Se sabe bastante que se ha avanzado gracias a que se ha destinado mucho dinero a la investigación. Y a mejorar las infraestructuras hospitalarias. Y con pisos de acogida para las familias sin recursos que deben trasladarse. La Fundació actua en estos terrenos con la máxima intensidad posible. Y en los trasplantes, por descontado.

--¿Qué pasa con los trasplantes?
--Son claves. Hay casos en los que no es posible el autotrasplante, ni el de familiares directos, ni el de cordones umbilicales donados. La Fundació lleva en España el registro de donantes no parentales.

--¿Son pocos?
--En donaciones de cordón umbilical somos el segundo país del mundo, con 72.000 donantes registrados.

--¿Es suficiente?
--No, porque la ratio de compatibilidad es de un enfermo por 40.000 donantes. Afortunadamente, el registro de donantes es mundial y tenemos 12 millones en total. Pero hay que aumentar los donantes españoles. Países como Francia e Italia superan el medio millón.

--Somos los primeros donantes de órganos. ¿Fallamos en la médula ósea?
--Quizá exista la idea de que el trasplante de médula es algo aparatoso, complicado. Y ya no lo es. El donante se debe registrar y hacer un análisis de sangre.

--¿Qué más?
--Luego, si aparece un enfermo compatible, en muchos casos se soluciona con una simple transfusión de sangre periférica. Si no es así, el donante ingresa en un centro hospitalario y se le extrae médula con anestesia local. La operación dura 90 minutos y no hay ni que pernoctar en el hospital.

--¿El trato fiscal en España estimula menos que en otros países?
--Le diría que hoy no hay grandes diferencias. Pero nuestra solidaridad es diferente de la anglosajona. Somos más solidarios en casos concretos, ante una desgracia o algo que conmociona. Otros países quizá son menos solidarios así, pero son más metódicos y constantes.