Mi libretita de agradecer




Hay días y días.

Días con más problemas, días con menos sustos. Días de lluvia y días de sol. 
Pero cada día trae algo qué agradecer.

Por eso he hecho costumbre tener una libretita en la que anoto, cada mañana, aquellas cosas por las que especialmente me siento agradecida con la vida: un gesto de mis hijos, la amistad de alguien especial, el cariño de mis mascotas, mi salud, un sueño particularmente placentero, un colibrí en la cucarda del jardín.

En ciertas ocasiones me resulta difícil encontrar ese algo, porque hay días en los que los problemas parecen acumularse; pero entonces pienso que también puedo agradecer por esos problemas que no son más que lecciones de la vida para hacernos más fuertes y aprender a manejar mejor nuestras situaciones particulares. Entonces también una pelea, una crisis familiar o un dolor de muelas pueden convertirse en un motivo de gratitud y de poder valorar más cada minuto de la vida vivida a plenitud.

Lucrecia Maldonado
Escritora
Quito